sábado, 16 de octubre de 2010

…sobre la asociación entre el uso del teléfono móvil y el riesgo de padecer tinnitus



14 de Octubre de 2010
Por Francisco Vargas
Introducción
Un reciente estudio de Hutter et al1 ha valorado la asociación entre el uso del
teléfono móvil y el riesgo de presentar tinnitus o acúfenos. Los autores del estudio
sostienen que los teléfonos móviles deberían ser incluidos en futuras
investigaciones como un factor de riesgo en la presentación de tinitus, y defienden
que la cóclea podría, teóricamente, “absorber” las ondas electromagnéticas.
Algunos medios de comunicación se han hecho eco de este estudio resaltando los
resultados de una forma alarmista. Los titulares de estos medios han sido confusos
y han generado una inquietud injustificada.
El CCARS ha revisado el artículo original con el fin de evaluar sus objetivos, la
metodología utilizada su validez y calidad científica. Una lectura detallada del
artículo permite valorar de forma objetiva la baja calidad científica del estudio.
Consideraciones
Los ruidos o zumbidos en los oídos, conocidos también como tinnitus o acúfenos,
son un síntoma bastante común entre la población. Pueden ser pasajeros o
permanentes, de baja o alta intensidad, de diferente tono, y afectar a uno o los dos
oídos. Los sonidos que la persona afectada escucha son como un silbido, soplo,
rugido, zumbido, sibilancia, susurro o chirrido; y a veces pueden llegar a pensar
que están escuchando el escape del aire, agua corriendo, el interior de una concha
marina o notas musicales.

Generalmente, la percepción del ruido es un hecho subjetivo, aunque hay ocasiones
en que puede ser oído por otras personas, como es el caso de los ruidos producidos
como consecuencia de los aneurismas o espasmos musculares.
Las causas que pueden producir los tinnitus o acúfenos son muy diversas, y entre
las más comunes destacan las siguientes:

Tapón de cerumen
Infecciones
Perforaciones timpánicas
Acumulación de fluidos en oído medio
Cualquier afectación del oído medio
Aneurismas
Neurinoma del acústico
Alergias
Presión arterial alta o baja
Tumores
Diabetes
Problemas tiroideos
Medicamentos: antinflamatorios, antibióticos, sedantes-antidepresivos,
aspirina…. Etc.

La mayoría de los tinnitus se producen por una afectación de las terminaciones del
nervio auditivo en el oído interno. La edad avanzada se acompaña generalmente de
un cierto daño de estas terminaciones con la consiguiente aparición de los ruidos en
los oídos.
La exposición a ruidos de gran intensidad es, probablemente, la causa más
frecuente de tinnitus. Los ruidos industriales, música a gran volumen en espacios
cerrados o el uso de auriculares a gran intensidad son causa de esta afección.
El tratamiento de este tipo de síntomas es diferente en cada caso. Si hay una causa
específica, el acúfeno puede curarse tratando la patología que lo produce. Sin
embargo, en la mayoría de los casos, no hay un tratamiento específico que sea
eficaz para eliminar el ruido.
El trabajo de Hutter es de tipo retrospectivo, es decir, caso-control. Los sujetos
estudiados fueron 100 pacientes que eran atendidos en una consulta externa de
ORL de un Hospital de Viena, a los que se les pasó un cuestionario para conocer el
uso que hicieron del teléfono móvil. Sus edades oscilaron entre los 16 y los 80
años.
A cada caso (persona afectada de tinnitus) se asignó un control (sin tinnitus) de la
misma edad, género y grupo étnico.

Argumentos

Los acúfenos son conocidos desde hace mucho tiempo por los especialistas en
Otorrinolaringología. La descripción de su sintomatología es muy anterior al uso
masivo de la telefonía móvil. Si se revisa la evidencia científica sobre la etiología del
tinnitus, se puede afirmar que, actualmente, se desconoce el mecanismo causal
que lo produce.
No se ha descubierto el mecanismo fisiopatológico que desencadena el tinnitus, por
esta razón, no se dispone de un tratamiento eficaz y las medidas terapéuticas son
meramente paliativas.
Si hubiera alguna asociación entre la exposición a TM y los acúfenos, su prevalencia
debería haber aumentado desde la introducción de la TM. Desde la generalización
del uso de la telefonía móvil a mediados de los años 90, no se ha observado un
incremento significativo, y la realidad es que la prevalencia media de tinitus en la
población occidental es de un 10 %, variando en función de los grupos de edad.
Un criterio esencial de causalidad es que la causa precede al efecto, y en este caso
no se cumple esta condición.
Resulta poco fiable la única referencia bibliográfica que, aparentemente, ha
suscitado la realización de este trabajo. Un criterio básico para abordar una
investigación es fundamentar la hipótesis en investigaciones previas rigurosas que
hayan obtenido resultados verosímiles que puedan ser replicados.
Para justificar la realización de este trabajo se señala que “hay preocupación
porque la exposición a campos electromagnéticos de los teléfonos móviles podrían
ser un riesgo para desarrollar tinnitus”.

La fuente de esta afirmación es una encuesta (sic) que se hizo en La Ñora (Murcia) sobre la percepción subjetiva devecinos que vivían cerca de unas antenas y que rechazaban su instalación.
Una vez revisado este artículo se comprueba que no tiene nada que ver con el uso
de los teléfonos móviles y el tinnitus no se cita ni una sola vez. Obviamente los
resultados obtenidos no aportan nada relevante o novedoso, y se trata de un
cuestionario subjetivo que condiciona las respuestas de personas predispuestas a
atribuir los síntomas señalados en el cuestionario a la presencia de las antenas.
Este trabajo no tiene rigor técnico y carece de validez científica. Los propios autores
después de medir los campos electromagnéticos reconocen que la baja exposición
observada es una de las características de su trabajo (0.2 microvatios/cm2, cuando
el límite del ICNIRP-OMS, UE y el Real Decreto 1066/2001 es de 450
microvatios/cm2 ).

Resulta sorprendente que Hutter et al. justifique un estudio sobre teléfonos móviles
y tinnitus con una encuesta sobre antenas de TM en personas enojadas (y por lo
tanto sesgadas en sus respuestas) por su instalación. El estudio de Hutter no cita
otras investigaciones previas que justifiquen la realización de este estudio.
La asociación observada en usuarios de teléfono móvil durante un período de más
de cuatro años y el padecimiento de tinnitus es puramente anecdótica, y la
conclusión del trabajo es una vaga alusión a que el “tinnitus podría estar asociado
al uso de la TM”, afirmación no justificada por los resultados de este tipo de
estudios.
Se podría proponer un estudio similar sobre otros síntomas de origen
otorrinolaringológico, migrañas, faringitis, laringitis, tapones de cerumen, dificultad
al tragar, otitis externa y media, vértigos vestibulares, hipoacusia… etc., utilizando
la misma población de estudio (personas que asisten a una consulta de ORL
Hospitalaria). Con mucha probabilidad los resultados arrojarían resultados muy
parecidos a los obtenidos en este trabajo.
Estos estudios de encuesta transversal y retrospectiva tienen una escala baja en
términos de causalidad y deben ser interpretados con mucha cautela. Son
numerosos los sesgos de recuerdo de la exposición que están claramente
documentados.

Resulta llamativo que algunos de los medios de comunicación que se hicieron eco
de la publicación de este estudio resaltarán que casi todos los sujetos que
presentaban tinnitus (casos) eran usuarios de teléfonos móviles (84 %) pero no
señalaron que casi todos los sujetos (controles) sin tinnitus también eran usuarios
de estos teléfonos (78 %). En el momento de pasar el cuestionario el 9 2% de lo
casos y el 93 % de los controles declaraban disponer y usar un teléfono móvil.
Los investigadores no observaron diferencias significativas en el riesgo de
desarrollar tinnitus asociado a estas tres variables: haber usado alguna vez el
teléfono móvil, la intensidad del uso y el número de llamadas. Si observaron sin
embargo que el uso del móvil durante un período de 4 años o más estaba asociado
con un aumento del riesgo de desarrollar tinnitus, aunque el dato obtenido estaba
en el límite de la significancia estadística.

Los autores concluyen que los teléfonos móviles deberían ser incluidos en futuras
investigaciones como factor de riesgo de tninitus, pero el tamaño de la muestra es
muy pequeño como para obtener conclusiones consistentes sobre una asociación
entre uso de teléfonos móviles y tinnitus.

Como en otros estudios similares, se observaron serias limitaciones metodológicas
que se refieren esencialmente a:

Sesgos de recuerdo de la exposición. Al preguntar sobre un uso
retrospectivo, es fácil que se produzca una sub o sobre estimación del uso
del teléfono.
Las características técnicas de los teléfonos, y por tanto sus potencias de
emisión, han ido cambiando muy rápidamente con el tiempo, pero los
autores no incluyeron este análisis en su estudio.
No se tuvieron en cuenta otros factores que pueden influir en el desarrollo
de tinnitus, tales como el uso de dispositivos portátiles reproductores de
música o la exposición a ruidos o música muy intensa.

Conclusiones
El estudio no aporta evidencia alguna que sugiera que los teléfonos móviles
aumenten el riesgo de tinnitus, y no se tiene en cuenta uno de los criterios
esenciales que es la causalidad.
Los acúfenos son conocidos desde hace mucho tiempo, y cuando se introdujo la TM
ya eran diagnosticados en la consultas de ORL. En cualquier caso, la prevalencia de
acúfenos en las poblaciones occidentales no se ha incrementado desde la
introducción masiva de la TM.
La conclusión del estudio, basada en una simple conjetura, parece estar orientada a
generar una necesidad de justificar futuras investigaciones sobre las
radiofrecuencias de la TM; mientras ninguna organización competente (OMS,
ICNIPR, SCHENIR; MTHR, AFSSET… etc.) ha sugerido que exista asociación entre la
TM y los acúfenos.
No se ha publicado ningún mecanismo fisiopatológico que permita explicar, con una
mínima verosimilitud, la asociación entre acúfenos y exposición a radiofrecuencias
de TM.

Referencias
1. “TINNITUS AND MOBILE PHONE USE”. (Hutter Hp, Moshammer H, Wallner P et
al. Occup Environ Med (2010). Doi:10.1136/oem.2009.048116. Downloaded from
oem bmj.com on september 20.2010)
Sobre el Autor:
Francisco Vargas es Médico Epidiemólogo. Licenciado en Medicina y Cirugía por la
Universidad Complutense de Madrid. Máster en Salud Pública. Funcionario de
Carrera del Cuerpo de Médicos Asistenciales de la Sanidad Nacional.
Referencias: http://www.ccars.es/sites/default/files/Comentario_CCARS_Tinitus.pdf
Instituto de Magnetismo Aplicado / Apdo. Correos 155 / 28230 Las Rozas, Madrid / www.ccars.es

viernes, 13 de agosto de 2010

Listening to tailor-made notched music reduces tinnitus loudness and tinnitus-related auditory cortex activity

Fuente:
Proc Natl Acad Sci U S A. 2010 January 19; 107(3): 1207–1210.
Published online 2009 December 28. doi: 10.1073/pnas.0911268107.
PMCID: PMC2824261
Neuroscience

Autores: Hidehiko Okamoto,a1 Henning Stracke,a1 Wolfgang Stoll,b2 and Christo Panteva3

Abstract
Maladaptive auditory cortex reorganization may contribute to the generation and maintenance of tinnitus. Because cortical organization can be modified by behavioral training, we attempted to reduce tinnitus loudness by exposing chronic tinnitus patients to self-chosen, enjoyable music, which was modified (“notched”) to contain no energy in the frequency range surrounding the individual tinnitus frequency. After 12 months of regular listening, the target patient group (n = 8) showed significantly reduced subjective tinnitus loudness and concomitantly exhibited reduced evoked activity in auditory cortex areas corresponding to the tinnitus frequency compared to patients who had received an analogous placebo notched music treatment (n = 8). These findings indicate that tinnitus loudness can be significantly diminished by an enjoyable, low-cost, custom-tailored notched music treatment, potentially via reversing maladaptive auditory cortex reorganization.
Keywords: cortical plasticity, human auditory cortex, lateral inhibition , magnetoencephalography, MEG
Subjective tinnitus (1) is among the most prevalent symptoms of hearing disorders in industrialized countries (2, 3). Tinnitus loudness can be considered as the most tangible tinnitus characteristic. In 1–3% of the general population, the tinnitus sensation is loud enough to affect the quality of life (4). Causal treatment strategies for tinnitus are not yet available.
The lack of treatment strategies is due to incomplete knowledge concerning the mechanisms of tinnitus generation and maintenance. However, recent neurophysiological studies have shown that tinnitus is presumably caused by maladaptive auditory cortex reorganization (46) (similar phenomena were observed also in somatosensory cortex; refs. 79). For instance, magnetoencephalography (MEG) studies have demonstrated that auditory cortical map areas corresponding to the tinnitus frequency were distorted; the amount of distortion correlated positively with perceived tinnitus strength (10). Moreover, auditory cortex activity corresponding to the tinnitus frequency was shown to be enhanced and related to perceived tinnitus intrusiveness (11).
To date, widely used tinnitus treatment strategies (e.g., tinnitus retraining therapy; ref. 12) are merely symptom management approaches. Therefore, there is a great demand for causal treatment approaches targeting the tinnitus percept more directly. Recent neurophysiological studies indicate that behavioral training can be a powerful means to reverse maladaptive cortical reorganization (7, 13).
A previous study (14) demonstrated that listening to spectrally “notched” music can reduce cortical activity corresponding to the notch center frequency, possibly through lateral inhibition. Motivated by this finding, we developed an innovative tinnitus treatment strategy aimed at reducing tinnitus loudness. The treatment regimen consists of regular listening to enjoyable, custom-tailored notched music. Here, we evaluate and report results of the treatment from a longitudinal double-blinded study. Three groups of patients suffering from chronic, tonal tinnitus participated in the study: (i) target notched music treatment (n = 8; Fig. 1 and Movie S1), (ii) placebo notched music treatment (n = 8; Fig. 2 and Movie S2), and (iii) monitoring (n = 7; no treatment). Treatment outcomes were evaluated using both subjective and neurophysiological measurements.

Fig. 1.
Fig. 1.
Target treatment. A frequency band of one octave width centered at the individual tinnitus frequency was removed from the music energy spectrum via digital notch filter. Exemplary music (MP3 format) is available as Movie S1.

Fig. 2.
Fig. 2.
Placebo treatment. A moving notch filter (dotted arrow) of one octave width was applied to the music energy spectrum. The energy in the frequency band ranging from 0 to 707 Hz and the energy in the 1-octave frequency band surrounding the individual tinnitus (more ...)

Results
The patients who received the music treatment were assigned to the target or placebo group pseudorandomly. The monitoring group consisted of patients who were not able to perform the music training because of lack of time (i.e., these patients were not randomly assigned to this group). On average (mean ± SD), the three groups did not differ significantly in age (40.5 ± 10.8 years; range 18–55 years) or the tinnitus characteristics (i) duration (5.3 ± 5.6 years; range 1.2–24.8 years), (ii) frequency (5,949 ± 1,886 Hz; range 2,375–8,000 Hz), (iii) tinnitus-related distress (15) (18.4 ± 10.8; range 1–38; scale 0–84), and (iv) loudness (49.7 ± 16.9; range 10–78; scale 0–100). Baseline N1m auditory evoked response ratios (16), as well as auditory steady state response (ASSR) (17) ratios as measured by MEG did not differ significantly between groups. Furthermore, retrospective analysis revealed that the target and placebo groups did not differ significantly on measures of average music listening times (12.4 ± 3.5 h per week; range 7–21 h per week) and subjective music enjoyment (67.6 ± 26.9; range 13–100; scale 0–100).
Figs. 3 and and44 demonstrate the results of tinnitus loudness, ASSR, and N1m measurements for all groups. In the target group, tinnitus loudness was significantly reduced after 12 months of treatment compared to baseline (F(1,7) = 26.1, P = 0.001). Moreover, there was a significant interaction between group (target vs. placebo) and time point of measurement [baseline vs. average across months 7–12 (F(1,14) = 5.9, P = 0.030)]. In contrast, for the placebo and monitoring groups significant differences from baseline were not found, indicating that a systematic change in tinnitus loudness was not present in these groups.

Fig. 3.
Fig. 3.
Normalized tinnitus loudness change after 6 and 12 months of treatment (or monitoring) relative to baseline (0) for the three patient groups (target, placebo, and monitoring). Positive change values reflect impairment, negative change values reflect improvement. (more ...)

Fig. 4.
Fig. 4.
Normalized tinnitus-related auditory cortex evoked activity change after 6 and 12 months of treatment (or monitoring) relative to baseline (0) for the three patient groups (target, placebo, and monitoring). Positive change values reflect increment, negative (more ...)
In the target group, both ASSR source strength ratios (representing primary auditory cortex evoked activity; ref. 18) and N1m source strength ratios (representing mainly belt auditory cortex evoked activity; ref. 18) were significantly reduced after 12 months of treatment (ASSR: F(1,7) = 5.9, P = 0.045; N1m: F(1,7) = 24.6, P = 0.002). Again, there was a significant interaction between group (target vs. placebo) and time point of measurement (baseline vs. month 12) for both ASSR (F(1,14) = 6.1; P = 0.027) and N1m (F(1,14) = 13.1; P = 0.003). In contrast, for the placebo and monitoring groups no significant differences from baseline were observed in the ASSR or N1m.
All reduction effects observed in the target group (Figs. 3 and and4)4) were statistically significant already after 6 months of treatment (loudness: F(1,9) = 8.1, P = 0.019; ASSR: F(1,9) = 11.2, P = 0.007; N1m: F(1,9) = 13.2, P = 0.005). Crucially, the correlation between tinnitus loudness change and auditory evoked response ratio change was highly significant for the ASSR (r = 0.69, P = 0.003) but not significant for the N1m (r = 0.17, P = 0.53) after 12 months of treatment. The significant positive correlation indicates a strong correspondence between changes in tinnitus loudness (improvement vs. impairment) and reorganization of neural activity in primary auditory cortex (decrement vs. increment) over time.

Discussion
In the target group we observed significant reductions in both tinnitus loudness and tinnitus-related auditory cortex evoked activity relative to baseline. Crucially, such significant changes were not observed in the placebo or monitoring groups. Moreover, the changes in loudness as well as tinnitus-related auditory cortex evoked activity were significantly different between target and placebo groups. Considering these findings, and taking into account a large epidemiological study (19) demonstrating that there is no general tinnitus loudness reduction trend over time, our findings strongly imply that the improvement in the target group reflects a specific treatment effect of custom-tailored target modification of the music.
It has been clearly demonstrated that tinnitus is generated in the central auditory system, possibly due to maladaptive cortical reorganization (36, 20). For instance, auditory cortex neurons that are deprived of normal thalamo-cortical input due to hearing loss do not become inactive, but “rewire” with excitatory inputs from neighboring neurons (21, 22). As a result of bottom-up input deprivation, the neurons are no longer excitable by the frequencies they were originally tuned to, but become sensitive to neighboring frequencies because of the rewiring. In this scenario tonotopic maps can literally, and maladaptively “fuse” (20, 23). Crucially, such fused cortical areas would be characterized by less lateral inhibitory networks (24) and may generate tinnitus by means of synchronized spontaneous neural activity (25). Such pathological spontaneous activity synchronization evidently interacts with other brain regions (26), and has been shown to be closely related to tinnitus loudness (27, 28) and tinnitus duration (29).
Despite the existence of diseases caused by maladaptive cortical reorganization, the consequences of reorganization can be beneficial (7, 30). Here, we used knowledge regarding maladaptive cortical reorganization in tinnitus to design a procedure that appears suited to reduce brain activity corresponding to the tinnitus frequency and thus possibly tinnitus perception. Our target notched music introduced a functional deafferentation of auditory neurons corresponding to the eliminated frequency band, and because this frequency band overlapped the individual tinnitus frequency, the notched music no longer stimulated the cortical area corresponding to the tinnitus frequency, although it still excited surrounding neurons. Thus, the neurons, which were not stimulated due to the notch, were presumably actively suppressed via lateral inhibitory inputs originating from surrounding neurons (14, 31, 32). Alternatively, listening to the target notched music could have induced synaptic and/or cellular plasticity mechanisms (33, 34). For instance, the deprivation from auditory input in the frequency range of the tinnitus frequency could have caused long-term depression of auditory neurons corresponding to the tinnitus frequency.
One might presume that listening to a band-eliminated broadband stimulus like notched music may cause a phantom auditory sensation, the so-called Zwicker tone (35). However, our additional behavioral study (described in SI Text) demonstrated that notched music could not elicit a Zwicker tone, whereas notched broadband noise could. These results support the hypothesis that noise detecting neurons would play an important role in generating the Zwicker tone (36).
The described reversion of maladaptive cortical reorganization by the notched music training would have been initiated by bottom-up neural inputs triggered by the music. However, top-down neural processes also play an essential role in cortical reorganization (37). In the present study, patients were given the opportunity to listen to their most enjoyable music. It is reasonable to assume that enjoyable music strongly engages attention, and evidently it affects brain functioning (38). As such, joyful listening to music activates the reward system of the brain (39) and leads to release of dopamine, which plays an important role in cortical reorganization (40). Thus, a combination of bottom-up and top-down neural processes initiated by the target notched and relished music could provide a basis for the reversion of the putative maladaptive cortical reorganization underlying tinnitus emergence and maintenance in auditory cortex.
Evoked cortical source strength measured by MEG represents the quantity as well as the synchronicity of activated cortical neurons. Therefore, the present MEG results strongly suggest that the number of active neurons and/or the synchrony of these neurons, which correspond to a cortical area that contributes to the tinnitus perception, cumulatively decreased after regular listening to appreciated, target notched music. The decrement of this population-level neural activity likely reflects reduction of pathological auditory neural activity corresponding to the tinnitus frequency and consequently may have resulted in reduced tinnitus loudness.
It is important to note that this interpretation is supported by the correlation between tinnitus loudness change and 40-Hz ASSR ratio change. Given that tinnitus perception arises in auditory cortex, it is possible that the ASSR decrement, which could have resulted from the target notched music induced cortical reorganization, might have resulted in reduced tinnitus loudness. A previous study (28) demonstrated that gamma band (30–45 Hz) oscillations in auditory cortex reflected subjective tinnitus loudness as measured by visual analog scale. This finding might explain why in the present study the 40-Hz ASSR change correlates more strongly with the tinnitus loudness change than does the N1m response change.
In conclusion, our tailor-made notched music treatment strategy is derived from recent neuroscientific findings and targets the reversion of the maladaptive reorganization of a specific cortical area contributing to the perception of tinnitus. The notched music approach can be considered as enjoyable, low cost, and presumably causal treatment that is capable of specifically reducing tinnitus loudness. The notched music training could significantly complement widely used and rather indirect psychological treatment strategies for altering distributed cortical networks (12).

Llegan las e-drugs

  • Se trata de un fenómeno neurológico, las e-drugs se fundamentan en los latidos binaturales, este fenómeno consiste en emitir sonidos distintos en cada oído y que estimula el cerebro, produciendo sensaciones de euforia, estados de trance o de relajación.
Eso según las personas que las consumen, es suficiente una dosis de 15 a 30 minutos de zumbidos,  tales sonidos son accesibles para todo público en portales especializados.
Los precios de este suceso oscilan entre los 7 y los 150 euros y que transportan a los usuarios a unas sensaciones fuera de lo común.
Claro que este tipo de droga no tiene nada que ver con una persona que escuche música desde su reproductor, más bien dista de las sustancias que se engloban bajo el título de los estupefacientes.
Productos que nacieron en Estados Unidos, pero su éxito y las nuevas tecnologías han extendido su uso rápidamente por el resto del mundo, algo que ha despertado reticencias en ciertos sectores, pese a que no crean adicción alguna, dicen los expertos.
Algunas instituciones opinan que no es una amenaza,  se trata de un fenómeno que no es “ni inquietante, ni emergente” y que, por el momento, no hay razón para prohibirlo.
Aún así estas drogas digitales han irrumpido en este país en los últimos dos meses y por ahora se desconoce qué tipo de efectos pueden acarrear a los consumidores.
Expertos en neuropsicología remarcan que los latidos binaurales relajan, ayudan a la concentración y se usan con fines terapéuticos para enfermedades como el autismo.

sábado, 15 de mayo de 2010

Audifonos y acúfenos



Audífonos con Tecnología Digital Adaptables

Las personas que sufren deficiencias auditivas cuentan hoy en día con diversos tipos de prótesis que permiten mejorar sensiblemente su calidad de vida.

El señor Pere Salesa, audioprotesista y director del Instituto Auditivo Salesa, explica las aplicaciones de estas prótesis y sus beneficios en la salud auditiva de los pacientes.


¿Cuando se necesita una Prótesis?

Se recomienda el uso de un audífono a partir de una determinada pérdida de intensidad en la audición, fijada en los 40-45 decibelios de intensidad. Esta pérdida se manifiesta con la aparición de problemas en la vida habitual como no escuchar bien la televisión o tener dificultades para mantener una conversación. Una persona puede tener los primeros síntomas a partir de los 50 años, pero éstos son poco apreciables. Cada año se va perdiendo un poquito de audición hasta que se llega a los niveles que acabamos de comentar, cuando los déficits de esa perdida de intensidad ya son apreciables.


Audífonos con Tecnología Digital

Antiguamente los audífonos eran simples amplificadores del sonido que no diferenciaban entre la voz humana y el ruido. Hoy en día estos dispositivos han cambiado mucho, y ya encontramos en el mercado los denominados audífonos modernos con tecnología digital de última generación. Éstas prótesis modernas permiten amplificar los sonidos del habla marginando los ruidos de fondo o sonidos ambiente. De esta manera el paciente se siente más cómodo. Estos audífonos inteligentes al diferenciar los sonidos ambiente de la voz, amplifican acorde con las dificultades del momento y de la perdida auditiva del paciente.


Revisiones del Audífono

Es preciso revisar el audífono dos veces al año, recomendablemente en primavera y otoño. Las prótesis auditivas necesitan limpieza, mantenimiento, y se deben revisar las características de amplificación de las mismas. Solo con estos controles acústicos se sabrá si el dispositivo sufre algún daño.


Audífonos con Programas de Situación Acústica Especialista

Este tipo de audífonos permiten adecuar la amplificación del audífono a cada situación que se presente en la vida diaria, como por ejemplo escuchar música, oír una conferencia, conversar en un restaurante... Se pueden grabar distintos parámetros y protocolos de amplificación para que se adecuen y respondan mejor a la situación acústica en cada momento. De hecho es el mismo paciente quien los puede seleccionar.


Hipoacúsias

Debemos saber diferenciar entre las hipoacusias neurosensoriales y las de conducción. En el primer caso el paciente presenta un problema de comprensión del habla, porque el nervio está deteriorado y la señal, aunque puede llegar bien, cuando se propaga por el nivel nervioso no llega correctamente al cerebro. Este tipo de hipoacusias son las más habituales. En cambio las de conducción son aquellas que presentan un problema más de tipo mecánico, ya que el paso del sonido y de la vibración acústica queda impedido. A la hora de resolverse las neurosensoriales son un poco mas complicadas porque la afectación no es de cantidad, sino de calidad. En el caso de las hipoacusias de conducción lo importante es amplificar el sonido.


Acúfenos y Audífonos

Los acúfenos,los ruidos persistentes en el interior del oído, pueden presentar mejoría con la colocación de un audífono. De esta manera ayudará a la persona a entender y comprender mejor el habla, de la misma manera que le hará acostumbrarse a convivir con el acúfeno. En los casos donde no existe perdida auditiva, sería mas indicado pensar en la adaptación de un generador de ruido, un sistema que permite que el paciente perciba ese sonido de una intensidad superior que la del acúfeno. De esta manera el paciente normalmente consigue mejor calidad de vida.

fuente: Vivirmejor.es
14/05/2010

viernes, 14 de mayo de 2010

La terapia de baja frecuencia para el tinnitus temporal:



 


Un Proyecto de investigación de estudiantes se convierte en la empresa “Restored Hearing” basada en la Web
5. Febrero 2010


En 2009 un proyecto de investigación de estudiantes que investigan una terapia de baja frecuencia para el tinnitus temporal resultó finalista en el 2009 premio BT joven científico de la Exposición de Tecnología, celebrada en Dublín, Irlanda.  

El proyecto de investigación de los estudiantes que ahora ha evolucionado hasta convertirse en una sociedad basada en la Web,  (www.restoredhearing.ie) fue una de las empresas que se mostró recientemente en la exposición de 2010.


En 2009 Eimear O'Carroll, Rhona Togher y Niamh Chapman, entonces finalizando su  6 º Año de estudiantes en el Colegio Ursulinas, Sligo, NW Irlanda, junto con Anthony Carolan, su profesor de física participaron del concurso al premio BT al Joven Científico y la Exposición de Tecnología de 2009 con un proyecto titulado
'The Sound of Silence – “Una investigación en la terapia de baja frecuencia para las victimas del Tinnitus agudo”.

Además de ser segundo en la general, su proyecto ganó el Premio especial del Consejo de Investigación en Salud para la innovación médica.


Durante el año 2009, Eimear, Rhona y Anthony decidieron seguir desarrollando su proyecto de incorporar la empresa “Restored Hearing” como auditores en mayo de 2009 y oficialmente realizaron su lanzamiento en agosto de 2009.

La empresa “Restored Hearing” se ha convertido en una empresa  cliente de NovaUCD, Innovación y Transferencia de Tecnología  del Centro de la Universidad College de Dublín.  

Uno de los co-fundadores de la compañía es ahora un estudiante de primer año de licenciatura de física en la Universidad.


El Tinnitus transitorio, o "zumbidos en los oídos" es causado por la exposición a ambientes ruidosos, por ejemplo, escuchar música a alto volumen en los conciertos o en los iPods u operar maquinaria pesada.  

En entornos ruidosos se dañan las células receptoras del sonido en la cóclea.

La cóclea es la parte del oído que convierte las vibraciones de onda en señales eléctricas antes de enviar estas señales en el cerebro.

Cuando estas células del receptor, o sus cilios diminutos, son dañados durante la exposición a los ruidos fuertes, las señales siguen siendo enviadas al cerebro, incluso después de la exposición al ruido ha cesado.

Esto resulta en la percepción constante de un ruido que no está allí.

Para aliviar este problema y ayudar a los enfermos, la empresa “Restored Hearing” estudiantil ha desarrollado una línea única y personalizada a la medida, con sesiones de terapia de un minuto de duración para las personas que quieren limpiar sus oídos de la sensación del Tinnitus y recuperar una audición libre del “Buzz” (Tinnitus). 

La terapia se basa en el sonido y teoría de las ondas, usando un zumbido de baja frecuencia para estimular físicamente nuevamente los cilios de las células cocleares en su posición original.
Hablando con el joven científico del Premio BT y Tecnología Exposición de 2010, Eimear O'Carroll, co-fundador, dijo: "Estamos encantados de exhibir en la exposición de este año. Nos sorprendió realmente que hayamos pasado de un proyecto escolar a ser expositores de nuestra propia empresa “Restored Hearing”s en un año, pero esto ilustra la importancia de la competencia”. Y añadió: "Participar en el concurso Jóvenes Científicos de BT nos ha demostrado que la ciencia, y hacer nuevos descubrimientos, puede llevar tanto a tener oportunidades empresariales como académicas."
Durante 2010 la empresa “Restored Hearing” tiene la intención de seguir investigando los efectos de la terapia para enfermos con zumbido permanente.

Además de administrar la empresa “Restored Hearing”, Rhona y Eimear continúan sus estudios como estudiantes de licenciatura de física en el College de la Universidad de Dublín y la Universidad de Edimburgo, respectivamente.
Fuente:
http://www.restoredhearing.ie


jueves, 13 de mayo de 2010

Pete Townshend's Tinnitus May Mean End of the Who

¿Podría el Super Bowl XLIV  que ha formado parte de la OMS ser su  último hurra? 

 El guitarrista Pete Townshend a sus 46 años,  está sugiriendo el final del  legendario grupo de rock  a causa de sus problemas tinnitus en curso.
"Si mi audición va a ser un problema, hemos terminado. 

Realmente no puedo ver ningún camino alrededor de la cuestión", dijo Townshend a Rolling Stone con antelación de los planes para probar un nuevo sistema de control del oído durante el próximo concierto del grupo, programada para el Albert Hall de Londres el 30 de marzo. 

 Ese show, un beneficio para el Teenage Cancer Trust, es el único evento actualmente para The Who en el calendario para 2010.
El dolor ante el ruido y  los zumbidos en los oídos de Townshend ha ido y venido a través de los años y se le atribuyen en el volumen excesivo que ha recibido durante miles de conciertos.


 A sugerencia de Neil Young, Townshend consultó a un audiólogo, quien recomendó un monitor instalado en el oído que podrían prevenir más daño.  

Townshend tiene planes de probar el producto durante el concierto de marzo, cuando él y el vocalista Roger Daltrey Quién interpretará 'Quadrophenia' en su totalidad con su banda de gira.
"Es una buena prueba de la audición de Pete", le dijo Daltrey  a la revista. "No lo sabremos hasta que probamos".



http://www.spinner.com/2010/02/19/pete-townshend-tinnitus-the-who/

tinnitus, tratamiento con fármacos

Dr. Ricardo Azevedo Andréia Figueiredo

OTOSUL, Otorrinolaringología Sul-Fluminense
27 de marzo 2009

El tinnitus se caracteriza por la percepción de sonido o ruido en ausencia de cualquier estímulo acústico interno o externo.
Para el 1-2% de la población en general, esta condición causa una considerable cantidad de sufrimiento e interfiere seriamente con la capacidad de llevar una vida normal.
Es muy difícil de tratar y representa, ineludiblemente, uno de los problemas terapéuticos más difícil para el otorrinolaringólogo.
Por otra parte, los mecanismos para su generación y mantenimiento no se entienden todavía completamente.
Cada vez hay más evidencia de que los cambios funcionales, tanto en la cóclea y en el sistema nervioso central están involucrados en la fisiopatología de las diferentes formas de tinnitus.
La opinión general es que una lesión coclear inicial es seguido por los cambios neuroplásticos en las vías auditivas centrales, incluyendo la reorganización de mapas tonotopical, lo que podría explicar la hiperactividad relacionada con el tinnitus.

Muchos tipos de tratamiento han sido propuestos, incluidos los enfoques diferentes como las terapias cognitivas, la estimulación cerebral eléctrica y magnética, las terapias de hierbas y drogas.

Muchos medicamentos han sido probados para el tinnitus, la mayoría de ellos con resultados débiles. la debilidad y las dificultades metodológicas para medir el tinnitus puede explicar algunos fracasos.

En los últimos años, las terapias de drogas se han centrado en fármacos que actúan en los neurotransmisores del cerebro, como el glutamato (acamprosato, memantina, flupirtine, gacyclidine, neramexane), el GABA (acamprosato, clonazepam, alprazolam, baclofeno), la serotonina (fluoxetina), y achetylcoline dopamina (piribedil).

El Acamprosato ha mostrado unos resultados con un mecanismo de doble acción (potencializa la transmisión GABA y bloquea NMDA). Un ensayo grande patrocinado por la Asociación Americana de Tinnitus está siendo llevada a cabo en Portland, Oregon.

Si este estudio confirma los primeros resultados de 2005 por Azevedo y Figueiredo, y detectar los subgrupos con una mejor respuesta al zumbido de este medicamento en particular, puede convertirse en una fuerte alternativa para el tratamiento de tinnitus.

Por desgracia, el grupo brasileño que describió por primera vez el uso de acamprosato para el tratamiento de acúfenos en 2005 no ha sido capaz de seguir a los pacientes nuevos porque la droga se fue del mercado brasileño en 2006.

La Memantina no muestra buenos resultados, al menos en una terapia de medicamentos 3 meses, y por eso el flupirtine. Neramexane y gacyclidine medicamentos son prometedores para el futuro.

En la última reunión de ITS, en junio pasado, en Goteborg, Suecia, Merz Pharmaceuticals presentó algunos resultados en ensayos de fase II de neramexane en el tinnitus. Este parece ser el primer medicamento desarrollado específicamente para el tratamiento de tinnitus.

La actuación en el sistema serotoninérgico podría ser de valor en el tratamiento de tinnitus.
La Serotonina se ha asociado con la hiperactividad y los niveles en sangre se encontraron a ser mayor en pacientes con tinnitus.
El bloqueo de los receptores 5-HT puede ser útil para algunos pacientes.

El tratamiento farmacológico podría optimizarse si se podría apuntar la droga para el neurotransmisor desequilibrado en un paciente específico.

Muchos métodos son prometedores para esto, como la espectroscopia de resonancia magnética y el uso de métodos electrofisiológicos (electrococleografía y otoemisiones acústicas).

Los resultados preliminares del estudio "tratamiento para los acúfenos con piribedil guiado por electrococleografía y otoemisiones acústicas" (Azevedo, Figueiredo, Oliveira - proyecto financiado por Tinnitus Research Initiative) parecen confirmar la idea de que los métodos electrofisiológicos podría ayudar en la terapia racional de drogas tinnitus:

En un grupo De los 56 pacientes que completaron el ensayo con piribedil, un agonista de la dopamina que actúa en los receptores de dopamina D2 de las terminaciones de los nervios en el oído interno, la mejora de tinnitus (medida con el Inventario de Tinnitus Handicap y una Escala Analógica Visual-) fue estadísticamente correlacionados con los hallazgos de un doble pico y la ampliación del potencial de acción (duración de la PAC de 2,4 ms. o más).

Esto puede ser debido a la hiperactividad en la terminación neural, que puede ser intrínseca y / o relacionados con la disfunción del sistema eferente.

Si tenemos en cuenta que la dopamina tiene un efecto inhibitorio en el oído interno, pero, según muchos autores, puede estar relacionado con la percepción de tinnitus asociado con el sistema límbico, la electrococleografía puede ayudar a escoger los mejores candidatos para el tratamiento de tinnitus con un agonista de la dopamina, en lugar de un antagonista.

Este método también podría aplicarse a otras drogas que actúan en los receptores del oído interno, tales como bloqueadores de NMDA memantina y otros, el GABA, citicolina y baclofeno.

Hay que tener en cuenta que, con exclusión de glutamato y GABA que son siempre excitatorios e inhibitorios en el sistema Auditivo periférico y vías centrales, otros neurotransmisores pueden ser excitadoras o inhibidoras dependiendo de la parte de la vía auditiva en cuenta.

Así, los medicamentos para el tratamiento potencial de tinnitus que actúan en estos neurotransmisores que debe dirigirse de forma individual, un paciente a otro, guiado por métodos complementarios aún no se ha establecido, lo que podría racionalizar el tratamiento farmacológico tinnitus.

Un reciente estudio piloto para vardenafilo, un inhibidor de la fosfodiesterasa, y el tinnitus no demostró ningún resultado, aunque la isquemia suele estar relacionada con el daño coclear.

fuente: SciTopics
Ricardo Figueiredo, Andréia Azevedo (2009, March 27). Tinnitus treatment with drugs. SciTopics. Retrieved May 14, 2010, from http://www.scitopics.com/Tinnitus_treatment_with_drugs.html