Omega-3 fatty acids: A promising possible treatment for Meniere’s Disease and other inner ear disorders of unknown origin?
- a Department of Internal Medicine and Ageing, University of Bologna, Italy
- b Department of Specialist Surgical and Anesthesiological Sciences, University of Bologna, Italy
Abstract
A
consolidated therapy for “idiopathic” acute disorders of
the inner ear,
including Meniere’s Disease (MD), does not exist despite
the long-lasting and widespread attempts: this lack is strictly
linked to pathogenic
uncertainties.
According
to the theoretical model that our group developed and tested
over the years, a possible cause of labyrinthine damage could be
identified in systemic hemodynamic changes followed by an abnormal peripheral vasoconstriction:
the latter
could be responsible for a more or less prolonged ischemia able to threaten a highly
energy-requiring and complicated organ as the inner ear.
A possible way to treat MD attacks – as well as other
inner ear
disorders
that
possibly share
the same
origin – according
to our model should be addressed to modulate the
peripheral
circulation and to maintain the balance of ion
exchange, acting both
on systemic hemodynamics and on cell and organelle membranes.
Despite the absence of
such a proposal in the
English
literature, a reliable
solution could derive from the supplementation of the intake of a nutritional principle as Omega-3 (omega-3) polyunsaturated fatty acids (PUFAs) that seem to
theoretically
fulfil all
the requirements necessary to achieve a homeostasis of the inner ear.

Resumen
No existe una terapia consolidada para los trastornos agudos
del oído interno idiopáticos, incluyendo la
enfermedad de Ménière (MD), a pesar de los intentos
de larga y generalizada duración:
esta falta está estrictamente ligada a incertidumbres sobre la etipatogenia.
De acuerdo con el modelo teórico que nuestro grupo ha desarrollado y probado con los años, una posible causa de daño laberíntico se
pudo identificar en cambios hemodinámicos sistémicos seguidos por una vasoconstricción periférica anormal: esta última podría ser la responsable de una isquemia
más o menos prolongada, que estaría en condiciones de amenazar a un órgano que requiere de alto consumo de energía y es complicado como
el oído interno.
Una posible manera de
tratar los ataques de Meniere -, así como otros trastornos
del oído interno que posiblemente
comparten el mismo origen - según nuestro modelo debería
ser dirigida a modular la circulación periférica y mantener el equilibrio de intercambio iónico, actuando tanto sobre
la hemodinámica sistémica como sobre las membranas celulares y orgánulos.
A pesar de la ausencia de una
propuesta en la literatura Inglésa,
una solución fiable pudiera derivarse de
la suplementación de la ingesta
nutricional con un principio como el Omega-3 (omega-3) (ácidos grasos poliinsaturados (AGPI)
que parecen teóricamente cumplir con todos los requisitos necesarios para alcanzar una homeostasia del oído interno.